“Mordaza se escribe con M de monopolio. Mientras no tengamos palabra propia, no tendremos ciudadanía”

El miércoles, 10 de febrero, La Morada de Arganzuela recibió al productor, escritor y director de radio José Ignacio López Vigil. Al encuentro acudieron representantes de radios libres de Madrid y amantes de la radio, en general. Durante cerca de dos horas, Vigil nos habló de los medios comunitarios latinoamericanos y de la necesaria existencia de los espacios libres de comunicación como vía delucha contra la desigualdad y como expresión de los más desfavorecidos.

José Ignacio es escritor de varias obras radiofónicas como ‘Manual Urgente para Radialistas Apasionados y Apasionadas’, que se estudia en prácticamente todas las facultades de comunicación de América Latina y se ha convertido en texto de referencia, ‘Ciudadana Radio’ o ‘Radios Comunitarias’, entre otras.

Su último trabajo, editado en 2015, se llama ‘Pasión por la radio’. Es el Fundador de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (Amarc) para Latinoamérica; director de la Red Latinoamericana de Radios para una Cultura de Paz (Radipaz) y Director y Fundador de la ONG: Radialistas Apasionados y Apasionadas.

No es difícil adivinar, viendo el nombre de sus obras, que Vigil ama la radio profundamente. La radio y lo que esta implica a la hora de dar la palabra a los colectivos que no la tienen. Por eso insistió en su conferencia en la urgencia de ‘tomar la palabra’ aun cuando se presenten dificultades (falta de licencias, clandestinidad de los medios comunitarios…): “El titular del espectro radioeléctrico es la ciudadanía, no el Estado. No se puede repartir en pedazos el Arco Iris”, insistió durante todo el encuentro.

Firme defensor de la voz propia de los pueblos (“Somos pueblos de lenguas cortadas, ciudadanía sin lengua propia”), José Ignacio hizo hincapié en la falta de libertad de expresión, no sólo en los países de Latino América y achacó esta falta de libertad a “la concentración mediática” de los países. Este punto fue ratificado más tarde por los colectivos allí presentes, que se quejaban de la falta de oportunidades y de las dificultades que tiene un medio comunitario para hacerse escuchar.

“Somos porque hablamos, hablamos porque somos. La palabra es la que nos construye como ciudadanos en este mundo loco que nos ha tocado vivir”, proseguía Vigil, que, a pesar de todo, felicitó a los presentes por conseguir que algunos de los medios de comunicación comunitarios lleven en antena casi treinta años, cosa heroica teniendo en cuenta las dificultades a las que se enfrentan.

Vigil insistió en todo momento en la necesidad de juntarse para hacer redes, basándose en su experiencia como fundador de Amarc: “Mordaza se escribe con M de monopolio. Mientras no tengamos palabra propia, no tendremos ciudadanía”. Y es esa palabra la que ha de ser protegida entre todos creando redes sólidas que se alimenten y defiendan entre ellas.

También animó a Podemos a crear un medio de comunicación propio siempre y cuando no sea propagandístico. Una medida que él creyó necesaria para denunciar injusticias y para defenderse de la intoxicación mediática a la que se ve sometido diariamente. Tras la charla inicial, el encuentro terminó con una largo turno de preguntas a las que Vigil respondió sin titubeos: “hay que dinamitar la falta de libertad de expresión desde los medios comunitarios”.

Este encuentro forma parte del ciclo ‘Medios de comunicación. Medios comunitarios: comunicación, derechos humanos y cambio social’ que se completará con dos actos más. El próximo será el miércoles,  24 de febrero a las 19.00 horas. Medios privados: presentación del libro ‘la prensa que se vendió’, con Luis Santos. Presenta: Míguel Álvarez.