Sobre la confusión en torno a la regulación de medios generada por algunos medios

  • Proponemos un control ciudadano, transparente y democrático, que remplace al actual control gubernamental y garantice la pluralidad e independencia del sector.

  • El Consejo Europeo ha instado repetidamente a la creación de autoridades reguladoras independientes, existentes ya en los países de nuestro entorno y en CC.AA. de nuestro país.

  • España es de los pocos estados que sigue incumpliendo estas directivas, y carece de un Estatuto de la Información, dejando muy desprotegido el derecho constitucional de la ciudadanía a una información veraz y plural.


Los profesionales y usuarios de medios de comunicación organizados en el Círculo Podemos Periodismo creemos necesario explicar algunas cuestiones respecto al revuelo causado por una nota de la agencia privada Europa Press titulada “Pablo Iglesias propone regular los medios de comunicación”, copiada por varios medios:

  • En primer lugar, urge aclarar que en Europa los medios han estado, están y estarán regulados, por lo que el titular resulta enormemente tendencioso y desafortunado desde el punto de vista periodístico. La información relevante para el ciudadano no es que se proponga regular lo que ya se regula, sino en qué sentido se propone modificar dicha regulación. Por tanto, tampoco parece apropiado abrir la noticia afirmando que Pablo “es partidario de establecer mecanismos de control público”, porque estos mecanismos ya existen.
  • La creación de un Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA) ya fue aprobada por el gobierno del PSOE en la Ley General de la Comunicación Audiovisual de 2010, que además abrió la posibilidad de especular con un bien público limitado como es el radioespectro. El gobierno de Rajoy ha incumplido dicha ley, además de varias directivas europeas, dejando la regulación de medios en manos del mismo órgano que regula sectores tan oligopólicos como el de energía, una Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC) cuyos miembros son nombrados por el Gobierno.
  • Esta no es una idea de Pablo Iglesias ni de Ecuador, como insinúa la citada nota. En repetidas ocasiones, el Consejo Europeo ha instado a crear autoridades reguladoras del audiovisual, independientes de gobiernos y empresas, fijando algunas de sus funciones como la atención a la diversidad lingüística, la protección de menores, el control de la publicidad, etc. España es de los pocos países que todavía incumple estas recomendaciones.
  • Esta es una propuesta defendida desde hace décadas por colegios profesionales y sindicatos, implantada hace tiempo en países de nuestro entorno como Francia (CSA), Italia (AGC), Reino Unido (OffCom) o Alemania (DLM). En España existen ya consejos reguladores regionales en comunidades como Cataluña o Baleares.

A la vista de estos hechos, la ‘agitación mediática’ causada por las declaraciones de Pablo Iglesias solo se entiende a partir de la desinformación que domina este terreno. Ésta es el resultado de una estrategia de manipulación por parte de sectores privilegiados de este país, dueños de numerosos grupos mediáticos, que pretenden presentar el proyecto Podemos como totalitario porque sienten que una democracia real amenazaría sus privilegios.

La propuesta de Podemos nada tiene que ver con un control gubernamental o partidista del sector mediático. Este es precisamente uno de los males que desgraciadamente asola en este momento al sector, marcado además por una enorme concentración de propiedad fuertemente vinculada al ámbito bancario, que impide su independencia. Han sido gobiernos de PP y PSOE, desprestigiando la radiotelevisión pública, regalando el radioespectro a sus socios de turno y autorizando su fusión, quienes nos han conducido a esta situación de oligopolio privado.

La propuesta de Podemos es precisamente articular los mecanismos para un control ciudadano, transparente y democrático del sector, que ponga límites a la concentración de propiedad y a la conocida vinculación entre medios y partidos, superada en otros países. Herramientas como un Estatuto de la Información o una autoridad ciudadana independiente y transparente, permitirían proteger la independencia del periodista, así como garantizar verdadera pluralidad e independencia de los medios, sin las cuales el derecho constitucional a una información veraz queda en un ‘brindis al sol’ sin garantías concretas que lo hagan efectivo.

Por todo ello, solicitamos a Europa Press y a los medios que se han hecho eco de esta información sesgada que cumplan con el código deontológico de la profesión, rectifiquen y en el futuro informen en profundidad y de manera veraz sobre la cuestión de la regulación de medios que sin duda conocen con exactitud.